PRINCIPIOS AGILE

Principio 1: Nuestra mayor prioridad es satisfacer al cliente mediante la entrega temprana y continuada de software con valor

No va a resultar fácil conseguir la satisfacción del cliente sin adaptarnos a sus requerimientos cambiantes. La solución es la de realizar entregas tempranas y continuas de producto que funcione.

Principio 2: Aceptamos que los requisitos cambien, incluso en etapas  tardías del desarrollo. Los procesos Ágiles aprovechan el cambio para proporcionar ventaja competitiva al cliente.

Estar abiertos al cambio tiene que ser un modo de trabajar y hasta un modo de vida. No existe nada que no cambie continuamente y es imprescindible para sobrevivir acoger el cambio en positivo.

Principio 3: Entregamos software funcional frecuentemente, entre dos semanas y dos meses, con preferencia por periodos de tiempo lo más corto posibles.

Necesitamos el feedback continuo por parte del cliente para saber si vamos en la buena dirección o no. El modo mejor de obtenerlo es entregando muchas veces y muy a menudo versiones de producto en funcionamiento de valor incremental.

Principio 4: Los responsables de negocio y los desarrolladores trabajamos juntos de forma cotidiana durante todo el proyecto

Cuando nos manejamos en entorno cambiantes y modelos adaptativos, el equipo de trabajo tiene que actuar bajo la premisa de coordinación total y mantener hilo directo con el cliente a lo largo de todo el proceso.

Principio 5: Los proyectos se desarrollan en torno a individuos motivados. Hay que darles el entorno y el apoyo que necesitan, y confiarles la ejecución del trabajo.

Una vez conformado el equipo adecuado -multifuncional- para llevar a cabo el proceso, la confianza debe ser plena. La gente debe ser respetada y valorada para que se organice por sí misma sin necesidad de recibir órdenes. La responsabilidad genera el compromiso y la motivación que hacen falta para que las cosas salgan.

Principio 6: El método más eficiente y efectivo de comunicar información al equipo de desarrollo y entre sus miembros es la conversación cara a cara

Ningún canal de comunicación es mejor que una conversación cara a cara. Si las circunstancias lo permiten, será la manera de comunicarse entre los miembros del equipo. Y si no es posible, echaremos mano de la tecnología para reducir al mínimo la falta comunicación cara a cara.

Principio 7: El software funcionando es la principal medida progreso

Sólo existen dos formas de etiquetar un producto: completo (hecho) o incompleto (no hecho). Mantener esta idea en la cabeza, nos permitirá trabajar de modo iterativo e incremental, eliminando todo aquello que no aporte valor para conseguir producto acabado en funcionamiento.

Principio 8: Los procesos Ágiles promueven el desarrollo sostenible. Los promotores, desarrolladores y usuarios debemos ser capaces de mantener un ritmo constante de forma indefinida.

La cadencia marcada se ha de mantener en el tiempo. De nada vale echar horas si no se consigue el objetivo de alcanzar el producto.

Principio 9: La atención continua a la excelencia técnica y al buen diseño mejora la Agilidad

El diseño en los proyectos ágiles se lleva a cabo en cada sprint y para cada elemento del Backlog de Producto. Buscar el producto mínimamente viable no implica que no se busque la excelencia técnica y el buen diseño.

Principio 10: La simplicidad, o el arte de maximizar la cantidad de trabajo no realizado, es esencial.

Si un proyecto aspira a ser Ágil debe gestionarse de un modo sencillo y entregarse de manera simple. Es la mejor manera de relacionarse con el cliente.

Principio 11: Las mejores arquitecturas, requisitos y diseños emergen de equipos auto-organizados.

Existe una relación directa entre felicidad y productividad. Cuando la gente percibe aprecio y confianza se siente en la responsabilidad de sacar lo mejor que lleva dentro. En este sentido, es fundamental que todos los miembros de un equipo sientan que todo es responsabilidad de todos y no actúen de manera aislada.

Principio 12: A intervalos regulares el equipo reflexiona sobre cómo ser más efectivo para a continuación ajustar y perfeccionar su comportamiento en consecuencia.

Siempre todo es mejorable. La conciencia autocrítica y la humildad nos permiten transitar la senda de la mejora continua. Este análisis se debe emplear tanto en el producto como en los procesos que conducen a su elaboración. Debemos dotarnos de reuniones para llevar a cabo estos análisis.