abril 13, 2019

Trabajo en cascada (“WATERFALL”)

Consiste en desarrollar un proyecto de forma secuencial, comenzando con las fases de análisis y diseño y terminando con las de testeo y puesta en producción. Cada una de estas fases representan una etapa diferenciada en el desarrollo del producto final por lo que deben darse por concluidas antes de comenzar con la siguiente. Utilizando WATERFALL en la gestión de proyectos, cada departamento se ocupa de lo suyo.

En muchos casos falta coordinación entre los equipos de las diferentes áreas por lo que, cuando surge un problema, unos se echan las culpas a los otros. El producto entregable definido en un contrato se considera prácticamente intocable. Plantear cambios entre la fecha de inicio y la fecha final prefijada, se toma como algo negativo pues representa retraso en las fechas de entrega, sobrecostes o limitaciones en cuanto al alcance del producto.

Es WATERFALL por tanto un enfoque poco flexible, con exceso de documentación que sólo provoca insatisfacción del cliente. Además, también podría suceder que para cuando tengamos el producto final éste ya resultara obsoleto. Un aspecto que casi siempre falla es la eficacia de los requisitos. Reunir y documentar los requisitos de una manera que sea significativa para el cliente al principio del proyecto es, a menudo, el punto más débil del sistema por la dificultad de visualizar con detalle el producto final.

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